Puro al ojo significa que el diamante tiene absolutamente ningún inclusión que es visible a simple vista. La mejor manera de comprobar esto, es mirar el diamante en la luz del día a través de la parte superior hacia abajo. Si tenemos un diamante en cualquier altura deseada, no hay ningún inclusión, pequeña o grande, que observamos antes de que podamos hablar de ojo limpio. Si es así, el diamante es perfectamente puro al ojo. Obviamente las observaciones pueden ser diferentes cuando una persona ignorante o un experto profesional, que ya sospecha una inclusión, echa un vistazo al diamante.
Otras informaciones interesantes:
2. Más información sobre el color, la pureza y la calidad de talla
3. Claridad
4. Defecto
5. Inclusión