Los rubíes no aparecen con tanta frecuencia en la naturaleza y esa rareza hace que la piedra preciosa sea más valiosa que las esmeraldas y los zafiros. Los principales criterios que determinan el precio son el lugar donde se encuentran y las 4C: peso, color, pureza y calidad de talla. De los cuatro, es particularmente el color el que es decisivo para determinar el valor de un rubí. Cuanto más intenso y puro sea el color rojo, mayor será el precio.