Así es como se identifica un diamante real mediante algunas pruebas sencillas y seguras. Un diamante se ilumina en azul bajo una fuente de luz ultravioleta. Cuando se exhala sobre un diamante limpio, no se empaña. Un diamante real se hunde inmediatamente en un vaso de agua, mientras que un diamante falso flota o se hunde lentamente. Cuando un diamante se calienta durante 30 segundos (por ejemplo, con un mechero) y luego se coloca en un vaso de agua fría, no se romperá.