Absolutamente. No solo eso, es la más prestigiosa de todas las piedras preciosas. El nombre 'piedra preciosa' se utiliza exclusivamente para piedras raras y duraderas con cierta dureza. Solo cuatro piedras cumplen esta definición: diamante, esmeralda, zafiro y rubí. Con su brillo único, el diamante es la piedra preciosa más cautivadora.