En la mayoría de las culturas occidentales, el anillo de compromiso se coloca en el dedo anular de la mano izquierda. Esta costumbre proviene de la antigua creencia en la “vena del amor”, que conectaría este dedo con el corazón, una idea romántica aunque simbólica.
Tras la boda, algunas personas mueven el anillo de compromiso al dedo medio de la misma mano para permitir que la alianza ocupe el anular, otras prefieren llevar ambos anillos juntos en el mismo dedo. También existe la opción de llevar la alianza en la mano derecha, decisión que está condicionada por la religión o las tradiciones locales.
Combinar ambos anillos: consejos prácticos
Si piensas llevar el anillo de compromiso y la alianza en el mismo dedo, considera estas pautas:
- Piensa en la armonía de metales y anchuras: elegir alianzas con el mismo color y anchura que el anillo de compromiso garantiza un conjunto armónico.
- Juega con el contraste: combinar un solitario en platino con una alianza en oro amarillo crea un efecto moderno y sofisticado.
- Si el compromiso tiene una piedra central notable, una alianza tipo eternity, con diamantes pequeños alrededor, puede realzar sin competir.
- Comprueba el perfil del engaste, para que los anillos encajen cómodamente y formen una composición equilibrada.