Si en tus gustos de joyería eres más bien discreto, o si prefieres regalar piezas más especiales, habrás notado que un colgante de diamantes será siempre considerado una opción sofisticada.

Breve historia de los colgantes

Los colgantes fueron unas de las primeras piezas de joyería que se utilizaron para adornar el cuerpo. Fueron utilizados como adornos colgantes: como un pendiente, o como colgante de una cadena o collar. Se conoce que algunos de los materiales utilizados, dependiendo de las regiones y sus creencias, eran, por ejemplo, materiales orgánicos, tales como conchas, materiales nativos o colgantes escarabajo, que hoy en día todavía son considerados por los egipcios como un símbolo de poder y riqueza.

Existen diferentes diseños, pero el que más nos interesa, es por supuesto, el colgante de diamantes. Por su brillo, su durabilidad o simplemente porque es incomparable.

¿Qué colgante le quedará mejor?

En realidad todo es una cuestión de gusto. A menudo pensamos en un colgante de diamantes por separado, pero un colgante de diamantes forma parte de un conjunto de diamantes, oro o platino en la cadena, así que hay más de un par de diseños para elegir.

La elección de la forma del diamante

Puedes empezar eligiendo la forma del diamante que te más te gusta. Los más populares son, por lo general, el brillante redondo o el corte princesa. Son elegantes y sabes que la forma no pasará de moda.

La elección del engaste o diseño

Luego viene el tipo de engaste o diseño y varias preguntas. ¿Prefiere el engaste del solitario simple y exquisito o prefieres tener un halo brillante alrededor del diamante? ¿Prefieres el diamante que sea el corazón del colgante, o prefieres un diseño creativo donde el diamante no sea la pieza central?

Todas estas ideas dependerán de si eliges un sutil colgante de diamantes o si prefieres un colgante a la moda. Aunque hay diseños clásicos que toda mujer debería tener entre sus joyas.

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GERD VAN DE VEL