¿Por qué invertir en el diamante?
Los diamantes son una prueba de amor preciosa, excepcional, misteriosa,
bonita, mágica y romántica. Se suelen considerar una inversión
segura y, además, proporcionan una sensación de belleza, lujo, pertenencia,
pasión y amor. ¡Ninguna otra inversión económica le ofrecerá tanto!
Durante tiempos difíciles se recomiendan inversiones mixtas formadas por:
- 1/3 de bienes inmuebles.
- 1/3 de valores de interés fijo.
- 1/3 de bienes muebles, como los diamantes.
Los diamantes resultan
especialmente adecuados como bienes muebles por las principales
ventajas que ofrecen:
- Protección contra la inflación, desplomes del mercado, modificaciones
de las divisas.
- Anonimato (no es necesario ningún registro).
- No se ven afectados por las quiebras.
- Convertibilidad a nivel mundial, es decir, que los diamantes
representan, junto con el oro, la única divisa alternativa
aceptada internacionalmente con el mismo valor en todo el
mundo.
- Ganancias de valor sin impuestos (= plusvalía libre de
impuestos).
- Casi no implican costes de mantenimiento.
- Alto prestigio.
- Teóricamente, si se produjera una guerra (mundial) cualquier
divisa quedaría devaluada, los bienes inmuebles podrían perder
su valor, las nuevas tecnologías podrían sustituir los recursos,
la competencia podría arruinar a las empresas, pero ningún
factor debilitaría sistemáticamente el valor a largo plazo
de los diamantes. En la actualidad, la mayoría de las minas
de diamantes están descubiertas y, por lo tanto, con el paso
del tiempo, los diamantes se convertirán en piezas cada
vez más excepcionales, igual que cualquier otro recurso natural.
Este hecho demuestra el efecto clave del aumento de valor
a largo plazo de los diamantes.
- Los diamantes son, junto con las obras de arte de calidad,
uno de los pocos valores que aúnan el uso práctico y la inversión:
puede lucir un diamante montado en una joya y, al mismo tiempo,
gozar de su inversión más segura.
- Por último, mientras que los demás bienes de lujo, como los
coches, muebles, pieles, etc., pierden valor con el tiempo,
los diamantes mantienen su valor, precisamente por su naturaleza
duradera e irrompible.
Conclusiones:
- Si desea obtener rendimientos especulativos o muy elevados debería
invertir en diamantes.
- Si desea una inversión muy segura, que mantenga y refuerce su valor subyacente,
y que pueda convertir en cualquier momento, los diamantes son la mejor opción.