En cuanto a los metales preciosos que más se usan para fabricar los anillos de compromiso, tenemos el
oro amarillo y el
oro blanco que se combinan fácilmente con diferentes estilos y engastes de diamantes. Estos materiales son dos de los más tradicionales y elegidos por todo el mundo.
Sin embargo, si estás buscando dar con algo más osado y original, puedes optar por el oro rojo o el oro rosa; y si tu presupuesto no es impedimento, el platino siempre resulta una gran opción: tiene una belleza única, es muy resistente y requiere poco mantenimiento.