Con una dureza de 10 en la escala de Mohs, los diamantes son las piedras preciosas más duras, por lo tanto, no hay ningún problema para llevarlos de viaje. Y sinceramente, ¿irías de vacaciones sin tu anillo de compromiso o sin tus joyas de diamantes favoritas? Sin embargo cuando viajamos con joyas de diamantes hay que tomar algunas precauciones. El cloro corroe el metal, y puede dañar las piezas o incluso hacer que se desprenda alguna piedra. Por lo tanto, es mejor sacarse las joyas de diamantes antes de darse un chapuzón en la piscina o un baño con burbujas, eso sí, hay que guardarlas de forma segura. Cuando la suciedad y el aceite se acumulan en la superficie del diamante, la piedra pasa a tener una apariencia opaca y brilla menos. Durante las vacaciones, después de usar crema o spray solar, la mejor solución es limpiar las joyas. La mejor manera es con agua tibia jabonosa y un cepillo suave, para evitar daños.

Las joyas más duraderas son las más adecuadas para los viajes, por lo tanto, las mejores serán joyas con diamantes u otras piedras preciosas duras, como rubíes y zafiros. Pero antes de salir de vacaciones, asegúrate de que estén en perfecto estado. Las joyas antiguas o vintage son más frágiles y no son las más adecuadas para viajar. También es recomendable comprobar si el ajuste de la joya está bien, para que los diamantes no se desprendan. A nadie le gusta ver que falta un diamante en su anillo favorito ¿verdad? Cuando prepares la maleta, separa unas joyas de otras, en su cajita o joyeros de viaje, para que no se dañen. Es recomendable guardar las joyas en el equipaje de mano o en el bolso, en vez de guardarlas en el equipaje facturado. La precaución es importante, ya vayas a escalar el monte Kilimanjaro o si buscas pasar dos semanas en la playa de Punta Cana. De esta manera, te aseguras que tus joyas de diamantes vuelvan a casa. 

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