Un diamante solo puede romperse si tocas la joya con un objeto pesado. Lo que ocurre con mayor frecuencia es que el diamante puede dañarse si se raspa contra otros diamantes. Esto provocará arañazos en tu anillo de diamantes o
cadena de cuello. Además, tu diamante también puede dañarse si limpias la piedra preciosa con agentes de limpieza agresivos. Enumeramos algunos consejos para proteger los diamantes del daño:
- Quítate el anillo de diamantes si estás haciendo algún trabajo manual. De esta manera, evitarás que tus joyas se golpeen accidentalmente contra un objeto afilado, causando que el diamante se rompa.
- Siempre almacena tus joyas de diamantes por separado para que las piezas no puedan entrar en contacto entre sí. Te recomendamos que las guardes en la caja original o en una bolsa con un forro suave.
- Para limpiar tus joyas de diamantes, solo necesitas un poco de agua tibia con un detergente líquido suave - posiblemente con una pequeña cantidad de amoníaco- es suficiente para que el diamante vuelva a brillar. En cualquier caso, nunca te pongas a trabajar con un agente de limpieza aleatorio. Estos agentes a menudo contienen productos químicos que pueden dañar tus joyas.
¿Se ha dañado tu diamante? Esperamos que no sea el caso, pero siempre puedes confiar en los expertos de BAUNAT para restaurar tus joyas favoritas de una manera profesional.